Pasos prácticos para superar el dominio de la ira


Permita que Dios controle sus emociones

Permita que Dios controle sus emociones

Por Fernando Alexis Jiménez

Ricardo se enojó tanto porque un guarda de tránsito le expidió un comparendo, que decidió agarrar el auto a puntapies. Estaba incontrolable. Incluso ofendió a los agentes pese a los ruegos de su esposa para que se calmara. Laura, en otro lugar de la ciudad, se llenó de ira con su marido porque no cortó el cesped del antejardín el fin de semana. Le gritó todo tipo de improperios. Incluso le dijo que se fuera de casa. Una hora después, cuanto retomó la calma, estaba llamándolo desesperada al teléfono celular para pedirle perdón. Sigue leyendo

¿Perdona Dios nuestros errores graves?


APARTADO

Dios perdona los errores, no importa cuán grandes hayan sido, y nos ofrece una nueva oportunidad

Fernando Alexis Jiménez

Raquel miró a su esposo con una mezcla de furia y de tristeza tras escucharlo decir cualquier cantidad de improperios, fruto de la furia porque el café se derramó sobre el periódico de la mañana. “Sinceramente no imaginé que reaccionaras así”, le dijo al tiempo que recriminó que un sicólogo, muy reconocido en el ámbito científico, se expresara con tal procacidad. “Eres irascible y vulgar”, le recriminó. Sigue leyendo

Alguien quiere manejar los hilos de su vida…


 
Fernando Alexis Jiménez
La historia de los títeres y las marionetas se remonta a los orígenes de la humanidad. Hay registro de que estos muñecos eran utilizados en espectáculos para distracción de chicos y grandes desde hace tres mil años.

En Grecia, donde florecieron las artes escénicas, la datación es mucho mayor. Se estima que desde el siglo V antes de Cristo utilizaban estos elementos artísticos. Los hechiceros de África los manipulaban con fines religiosos.

Sea libre de toda atadura espiritual

En el más reciente devenir, las sombras chinescas que utilizan las manos para proyectar sombras sobre un telón tienen registro desde el siglo XVII, específicamente en Turquía donde tenían diferentes aplicaciones.

A partir de esa época cobraron particular auge en representaciones teatrales en escenarios europeos y también en Japón. En 1700 los londinenses dieron igual importancia a los títeres que las escenificaciones que protagonizaban seres humanos. Sramaturgos como Henry Fielding y Samuel Foote escribieron obras destinadas a su representación en teatrinos. En Austria e Italia, Joseph Haydn y Alessandro Scarlatti escribieron óperas especiales para marionetas. Sigue leyendo

Crecimiento en la vida del cristiano


arrepentimiento

Dios no quiere que nos estanquemos sino que experimentemos crecimiento en todas las áreas

El crecimiento del cristiano es como el crecimiento biótico, que depende de un ambiente compartido, en un tiempo determinado, para el crecimiento.  Toda semilla, dentro de sí, lo que tiene es crecimiento, y la biblia nos enseña que el crecimiento le corresponde a Dios.  Nosotros trabajamos con el ambiente que compartimos en común que afecta a ese crecimiento.   Sigue leyendo

Si anida envidia, atrae maldiciones


Si anida envidia, atrae maldiciones

Fernando Alexis Jiménez

Si deja que la envidia anide en su corazón, acarreará maldiciones sin necesidad…

Teresa comprobó que la envidia que sentía hacia su mejor amiga, no sólo estaba llenándola de malestares físicos sino que, entre más tomaba fuerza ese sentimiento, peor le iba. “Había escuchado que los envidiosos enferman y arrastran maldiciones, y llegué a pensar que se trataba de afirmaciones de cristianos fanáticos, pero lo comprobé en mi existencia”, me dijo esta ejecutiva de cobranzas en una entidad bancaria, cuando iniciamos un proceso de consejería.

Ella no quería aceptar el enorme perjuicio que provocaba a su existencia sentir rabia cada vez que veía a su compañera de oficina. “Ella es más bonita, activa como funcionaria, tiene reconocimiento de los jefes y todos quieren ser sus amigos”, repetía Teresa una y otra vez, llenándose de amargura. “Los días se me volvían aburridores y no deseaba otra cosa que irme de la empresa. Miraba con ansiedad el reloj y me alegraba cuando comprobaba que era hora de terminar la jornada”, asegura.

No fue un proceso fácil, porque debió admitir que ese sentimiento negativo, que le robaba la paz, no era otra cosa que envidia. “El sicólogo me ayudó mucho en el proceso, pero reconozco que fue Dios quien me permitió salir adelante. Hoy ya no siento lo mismo. Veo a mi amiga como lo que es: un ser muy valioso”, asegura. Sigue leyendo

Saque al diablo de su casa


Saque al diablo de su casa

Fernando Alexis Jiménez

C

reía que sólo a través de riegos, la lectura de las cartas y alumbrar con velas ciertas imágenes, iba a salir de la crisis. Por ese motivo, aprovechando que nadie estaba en casa, decidió ir donde una adivina, que no solo le recomendó algunas aguas de colores, sino que además le sugirió bañarse los viernes en la noche con un menjurje raro. La escasez económica no disminuyó su impacto sobre la familia, sino que se hizo más fuerte.

Recuerde que al participar en el ocultismo, terminamos afectando a nuestra familia, la economía, la salud… todo… Y no es justo que por nuestra actitud insensata, otras personas tengan que pagar las consecuencias…

Las cosas cada vez iban de mal el peor. Lucrecia estaba desesperada. No había en ocasiones ni para preparar alimentos.

Una vecina que era cristiana le recomendó rendir su vida a Cristo e ir al servicio. “No me gustan los fanáticos—le respondió de mala gana–. Déjeme como estoy, que estoy bien”.

Incluso le quitó el habla, hasta el día en que tras una discusión muy fuerte con su esposo, y cuando no había ni siquiera para preparar un caldo, la llamó y le pidió ayuda.

Al revisar las Escrituras descubrió que participar en el ocultismo era la causa de su ruina y que no saldría de ese espiral sin fondo hasta tanto se arrepintiera y volviera su mirada a Cristo.

Sólo rendirse a Dios, le arrojó una luz para emprender una nueva vida pero también, para recobrar la provisión económica, estabilidad laboral para su marido y una buena relación matrimonial.

El caso de Lucrecia no es único. Millares de personas han caído en la trampa de Satanás y abren puertas al ocultismo, desconociendo que su sometimiento a la maldad les afecta a ellos y a sus familias.

Un demonio que domina el mundo

¿No se ha preguntado qué denominador común existe entre la violencia, la drogadicción, la prostitución, el creciente auge del adulterio o quizá el número preocupante de matrimonios que terminan en divorcio? Probablemente no encuentra nexo, pero no solo es real sino que tiene un factor prevalente: el dominio del pecado en el hombre que le concede “derecho legal” a Satanás para ejercer dominio territorial y familiar. Sigue leyendo

Dios también ama a los ocultistas y satanistas


Dios también ama a los ocultistas y satanistas

Fernando Alexis Jiménez

N

o tenía más de cuarenta años pero su rostro revelaba la desolación y el enorme vacío de quien llegó al final del laberinto y no tiene en qué o en quién confiar, alguien de cuyos labios pueda escuchar una voz de aliento. Comenzó a practicar el ocultismo por dos razones: la primera, procurando que su esposo infiel regresara a casa transformado, y la segunda, para salir de la crisis económica. “Nada resultó. Mi marido se fue con la amante y la crisis económica en casa es cada vez más profunda”, dijo.

Antes que cuestionarles y señalarles, debemos orar por quienes se encuentran inmersos en el ocultismo porque Cristo también murió por ellos en la cruz y les trae libertad….

Durante las noches no podía conciliar el sueño. Y si la somnolencia la vencía, despertada sobresaltada con la sensación de que seres horribles y gigantes querían ahogarla.

Pensó que quizá la asaltaba una crisis de nervios, pero la medicación no sirvió de nada. Luego que un hecho traumático la perseguía, pero el sicólogo no tuvo una respuesta para sus múltiples interrogantes.

Lucía reconoció, tiempo después, que su crisis tenía origen en las actividades ocultistas. Y llegó a esa conclusión desde el momento en que las ideas suicidas comenzaron a gobernar sus pensamientos. No creía posible salir del laberinto. LEER MÁS AQUÍ…