¿Cómo romper un pacto con el diablo?
Fernando Alexis Jiménez
icardo andaba en una búsqueda incesante de crecimiento espiritual. Era su mayor anhelo para llenar el vació que le asistía, y que le hacía sentir muy solo aun cuando estuviera rodeado de una multitud. Ese deseo en lo más profundo de su ser, lo llevó a realizar consultas en muchos lugares, de manera personal y por la Internet.

¿Hizo alguna vez un pacto con el diablo y el enemigo le dijo que era imposible romperlo?
“Escuché hablar del Señor Jesús, pero como lo asociaba con la religiosidad en la que fui formado, no me llamó la atención. Lo que sí me atrajeron eran aquellas enseñanzas sobre el poder sobrenatural. Alguien que conocía sobre mis inquietudes, me invitó a unas reuniones que—tiempo después pude comprobarlo—estaban íntimamente ligadas al ocultismo”, explicó el joven profesional.
Lo más emocionante, en su criterio, fue la ceremonia de iniciación que incluyó la firma de un compromiso en un papel, con sangre que extrajeron de un corte superficial en sus muñecas. Allí declaraba su permanente fidelidad al mundo de las tinieblas a cambio de poder, riquezas y reconocimiento social. ¡Lo que él había deseado siempre!
Esa primera ceremonia fue el comienzo de una serie de encuentros que le permitieron adentrarse en el ocultismo y desarrollar, con el poder de los demonios, poderes sorprendentes que, invariablemente, estaban encaminados a la maldad.
Su problema fue cuando sintió temor y quiso salirse. Se enfrentó a un verdadero conflicto. En las noches escuchaba voces, ruidos y en la madrugaba lo despertaban fuertes sacudidas en su cama.
Los ataques de los demonios eran permanentes. “Algunas veces me decían que jamás podría salirme de estas prácticas”, relató el hombre. Lo que otrora fuera emocionante, se convirtió en un verdadero tormento. ¡El enemigo quería matarlo!
Desesperado por su situación y el hecho de que en apariencia nadie quería ni podía ayudarlo, atentó contra su vida en dos ocasiones.
“No podía dormir. Aquello era un verdadero sufrimiento- Tarde descubrí el verdadero costo de tener poder sobrenatural”, admitió.
Cuando se le ministró liberación espiritual, estaba muy enfermo. Sus dolencias no tenían explicación médica y se atribuían a todo menos, a un origen satánico. Casi no dormía y tampoco consumía alimentos. Literalmente el diablo estaba acabando con su vida.
Desesperado, se sometió a Jesucristo y fue liberado (Cf. Juan 8:35, 36; Santiago 4.7). El pastor que estuvo presente, dijo que tardó bastante. “El enemigo no quería irse, lo amenazaba y era fundamental que tomara control de su mente y renunciara voluntariamente al pacto”, explicó. Finalmente lo logró. Hoy es un cristiano comprometido en su comunidad. Lee más »
Filed under: LIBERACION, MEDITACIONES | 1 comentario